Animales y bebés

Tiempo de lectura: 2 minutos

Con la llegada de un bebé a casa es normal que las parejas que tienen mascotas duden de si es conveniente que el pequeño conviva con animales.

Hasta hace relativamente poco existía una corriente que defendía la importancia de la “esterilidad” en todo lo que se relacionaba con recién nacidos, sin embargo se ha visto que la higiene es importante, pero sin llegar a esos extremos. Y ahí es donde se ha visto que la convivencia de los niños con perros o gatos hacía que tuvieran menos problemas de salud, ya que estimulaban el sistema inmunitario de los más pequeños http://m.pediatrics.aappublications.org/content/130/2/211.full?sid=669cd4c2-ee15-4477-81f2-56d9530eff81

Los estudios indican que los niños que conviven con mascotas sufren menos infecciones respiratorias y otitis, con lo que durante los primeros tres años de vida necesitaron tomar menos medicamentos.

Perro y bebé madre y padre familia feliz

Un bebé que convive con gato o perro en casa tiene más contacto con el mundo exterior, ya que ambos salen a la calle durante sus paseos diarios y traen microorganismos a casa. Y ello, dicen los investigadores, es bueno para el pequeño, ya que contribuye a «fortalecer el sistema inmunológico del bebé». Su ejército natural de anticuerpos se rearma, es decir, el niño crece más fuerte y más protegido frente a las infecciones y enfermedades.

Además el tener una mascota en casa puede ser algo muy educativo para los niños. Ya que:

– Estimula la afectividad del niño.
– Genera actitudes de responsabilidad (tienen que sacarlos a pasear, darles de comer…).
– Ayuda a que los niños sean más sociables.
– Potencia la sensibilidad del niño.

Por tanto podemos decir que las mascotas y los niños se llevan bien, mientras se sigan unas normas básicas de higiene en casa:

– Evita siempre que el niño bese al animal, sobre todo, cerca de la nariz y de la boca.
– Anímale a lavarse las manos después de haber jugado con la mascota, sobre todo, antes de tocar o comer alimentos.
– Tanto las pulgas como los gusanos se evitan fácilmente mediante el uso regular de tratamientos preventivos.
– En el caso de que haya una infección, trátala con rapidez, y aleja al niño del animal hasta que el tratamiento haya funcionado.
– Baña al animal al menos una vez al mes.
– Sigue las vacunaciones recomendadas por el veterinario, así como las pautas de desparasitación.



La respiración es sinónimo de vida

Tiempo de lectura: 2 minutos

Es lo primero que hacemos al nacer, pasamos de un medio acuoso, que es el líquido amniótico, a un medio aéreo.

Las respiraciones pueden ser profundas o superficiales, largas o cortas, suaves o intensas…  y tienen mucho que ver con cómo te estás sintiendo, con tu estado anímico y con lo que estás haciendo. Si estás nerviosa se aceleran, cuando duermes, la respiración se vuelve rítmica y suave, cuando haces ejercicio es mucho más rápida porque el cuerpo demanda más oxígeno… La respiración se modifica según la emoción que estés viviendo. Esto es visible cuando una persona tiene un ataque de ansiedad e hiperventila; en ese caso las respiraciones son cortas y muy rápidas, y no se exhala el mismo volumen de aire que se inhala.

Pero a veces también sucede al revés, es decir, cuando cambias el patrón o el ritmo de la respiración, puedes empezar a sentir mareo o ansiedad y cambias tu estado anímico a partir de tu respiración.

Cuando escuchas tu respiración, es importante mantenerte concentrada en tu cuerpo y poco a poco, sin prisas, la debes ir alargando. Si consigues exhalar bien todo el aire que has inhalado, tu estado emocional se estabiliza te calmas.

Así que, si la respiración influye en el estado mental, emocional, en el nivel de estrés, en el sueño… aprender a respirar de forma correcta mejora tu salud y bienestar, mejora tu concentración, te aporta serenidad, y te puede ayudar a afrontar situaciones intensas y/o estresantes. La respiración es una comunicación contigo mism@ y con la vida.

A esto, se le llama respiración consciente. Se trata de un pequeño ejercicio que te puede llevar tanto tiempo como quieras, pero te recomiendo que para empezar sean, como mínimo, 3 minutos: Inhala y exhala lento y suave por la nariz, simplemente escucha el sonido de tu respiración; aunque sea muy flojo, lo bueno es que estarás enfocando tu atención, escuchar tu propia respiración te hace ser consciente de ti y de tu cuerpo. A parte del sonido, es importante escuchar el ritmo, sin reloj en mano, no se trata de contar cuantas respiraciones hay en un minuto, sino de sentirlas. Pon también atención en el movimiento que hace tu cuerpo al respirar. Si tienes ganas de profundizar más, el yoga es una buena técnica que trabaja de base con la respiración.



Pies descalzos

Tiempo de lectura: 3 minutos

Los bebés no necesitan zapatos, la única función que tienen en los lactantes que no andan es estética, aunque pueden servir para protegerles del frío.

El zapato es una prenda de vestir, con una larga historia. Sus principales  funciones son proteger los pies del frío y de los golpes al andar.

La estética también es importante en nuestra vida nos gusta llevar a nuestros hijos bien guapos, pero si le vas a poner calzado a tu bebé que no anda, debes tener en cuenta que sea de un material natural, flexible y que el pie quede holgado. El calzado debe adecuarse a la estación del año, si es verano mejor el pie desnudo o usar un material muy fino y aireado. Si es invierno puede ser un patuco de lana: aprovecha para tejerlo tú misma o usar los que hace la abuela 😉

Actualmente vuelve a estar de moda la ropa de bebé artesanal. Por ejemplo, en mi caso que estoy enamorada de los pies de mis hijos, ¡los patucos se han convertido en otra de mis pasiones! Me encantan los piececitos de los bebés, me parecen una de las cosas más hermosas que nos regala la vida, y en mi tiempo libre, tejo patucos.

Para mí es igual de importante tanto escuchar como cuidar mi cuerpo, por eso no me olvido de incluir mucho color en mi alimentación, una botella en el bolso para mantenerme hidratada y siempre que puedo intento disfrutar de un rato al día sin zapatos, estando descalza.

En las clases de yoga se recomienda tener los pies libres y descalzos porque son una zona del cuerpo muy importante y sensible, son la raíz del cuerpo y nuestro apoyo al andar, son parte de nuestro equilibrio, y no hay que olvidar que los dedos tienen movilidad. La planta de los pies está llena de puntos de reflexología (1). A mí me gusta recordar que los pies son la parte del cuerpo más alejada de la cabeza ya que es en ella donde se acumulan las preocupaciones, donde habitan los pensamientos, que son muy importantes en la vida, pero a veces pasamos demasiado tiempo centrados en ellos. Por tanto para conseguir evadirnos y dirigir la atención a lo instintivo, y al sentir, me gusta el concepto de centrar la atención en la parte del cuerpo que más lejos está del cerebro, los pies.

Los niños están en pleno desarrollo, el cerebro del bebé es mucho más emocional que racional y se centra más en el cuerpo que en la mente, con lo que es muy importante que puedan experimentar suelos naturales como arena de la playa, piedras de la montaña, hierba de los prados, para sentir, nutrir y aprovecharse de los grandes beneficios que esto aporta a sus vidas. Los bebés necesitan descubrir y explorar su cuerpo, ¡se llevan la mano a la boca pero también los pies!.

Fuentes:

  • Asociación Española de Pediatría Atención Primaría
  • http://www.familiaysalud.es/vivimos-sanos/higiene-y-sueno/el-calzado-infantil
  • (1)  Reflexología. (Del fr. réflexologie, de réflexe, reflejo, y -logie, -logía).
  • 1. f. Estudio de la técnica de los masajes aplicados en determinados puntos de los pies o de las manos con el fin de estimular las capacidades curativas del organismo. Real Academia Española © Todos los derechos reservados