El collar de lactancia

Tiempo de lectura: 2 minutos

Cuando era pequeña me presentaron a un recién nacido, me dijeron que pusiera mi dedo en su mano, y ese bebé me agarró el dedo con una fuerza tan tremenda que no me lo soltaba. Más tarde comprobé que los bebés desde el nacimiento (y más o menos hasta los 6 meses) aún tienen el instinto de agarre o reflejo de prensión palmar, como nuestros antecedentes los primates.

¿Qué hacer cuando tu bebé te agarra del pelo o araña la piel porque se quiere agarrar, o cuando le salen los dientes y necesita morder? Mi hijo pequeño tenía muy desarrollado el instinto de agarrar. Cuando nació, ya empezaba el buen tiempo y para que tuviera dónde cogerse sin tirar del pelo, diseñé y empecé a hacer estos collares de lactancia de ganchillo.

Por supuesto es un ornamento para la mamá pero también es un objeto con otras funciones. ¡Los bebés son una monada! Pero a pesar de eso, las mamás solemos preferir que no nos arañen el escote, nos tiren del cabello o nos retuerzan los pezones cuando maman… El collar de lactancia mantiene ocupadas las manitas del bebé durante las tomas.

Cuando no está mamando es un juego en el cuello de mamá, algo que agarrar y que observar, de texturas y colores atractivos para su inagotable curiosidad y, además, ¡Impregnado del olor de mamá! Ese olor que para el bebé es casa, amor, alimento, protección y sustento… Más tarde cuando salgan los dientes podrá morderlo porque está hecho de algodón natural.

¿Cuál es la técnica para crear un collar de lactancia?

Yo utilizo la técnica del ganchillo, aunque no soy experta en ello. Un día inventé un patrón y, actualmente, sigo usando éste y otros patrones que voy creando según la familia a la que acompaño.

Escojo algodón natural porque me parece más agradable para el bebé y porque, como hemos comentado, habrá una etapa de salida de dentición en que la tendencia del pequeño será morderlo.

Lo tejo muy apretado, para que quede muy tupido y evitar que los pequeños deditos del bebé se cuelen entre punto y punto. Me gusta mucho más como queda después de lavarlo, porque el punto se aprieta más y va adquiriendo una forma “más viva”.

El collar de lactancia es un objeto que puede durar toda la vida, un recuerdo para la mamá y el bebé.