Yoga en familia

Tiempo de lectura: 5 minutos

A la hora de hacer actividades en familia que aporten múltiples beneficios, hacer una sesión de yoga para todos es una fantástica opción. Tamara (Clarisse) y su familia: Martina, una peque súper yogui de 18 meses y Jonny, pudieron disfrutar a través del yoga de un momento de relajación y bienestar para todos.

Hacer yoga es una forma genial de tener un encuentro familiar en un ambiente distendido, relajado y diferente. Una forma de poder compartir con nuestros hijos una actividad corporal que nos ayuda a fortalecer el vínculo afectivo, en armonía y equilibrio.

Yoga con bebés

Nos gustaría recordar algunos de los puntos que fuimos comentando durante la sesión acerca del Yoga y de sus beneficios de practicarlo en familia. Algunos de los aspectos que mejora el Yoga en Familias son:

  • Favorece la comunicación emocional, ayudando a identificar las emociones. A través del yoga favorecemos la comunicación entre los distintos miembros de la familia. En el trabajo físico de las distintas posturas, buscamos posturas en pareja, en grupo, donde todos los miembros de la familia construyen juntos la postura y refuerzan sus lazos a través del trabajo en equipo. Trabajando en conjunto, favorecemos y promovemos en todo momento el contacto tanto visual como físico a través del tacto (lo que favorece la conexión con el lado emocional). Los más pequeños serán más capaces de identificar sus propias emociones y de saber expresarlas.
  • Trabaja la coordinación y sincronización, tanto física como neuronal. El trabajo físico del yoga, especialmente en los niños, impulsa la conexión entre los dos hemisferios cerebrales, uno más encargado de la faceta lógica y el otro de todos los aspectos cognitivos/artísticos. En edades tempranas, los niños están en constante generación de conexiones neuronales por lo que el yoga facilita y potencia el trabajo de los dos hemisferios. A través de ejercicios de gimnasia cerebral (“brain gym”) les ayudamos en su desarrollo neuronal, a ganar mayor coordinación de su cuerpo, equilibro y concentración.
  • Potencia la visión positiva de uno mismo, trabajando el autoconocimiento. Con el trabajo continuado del yoga conseguimos conocernos más a nosotros mismos en todos los planos: físicos, mentales y emocionales. Aprenderemos a reconocer y a aceptar nuestros límites físicos; siendo conscientes de hasta dónde podemos llegar en cada una de las posturas. Si somos constantes en nuestra práctica, descubriremos que, poco a poco, seremos capaces de llegar más lejos en nuestros estiramientos, de hacer torsiones más profundas o de descubrir qué sucede con nuestros órganos internos cuando realizamos posturas de equilibrio. Es muy importante que los niños comiencen a descubrir hasta dónde llegan un día y hasta dónde llegan al cabo de unos días más de práctica. Este autoconocimiento físico se puede hacer extensivo al autoconocimiento emocional. El poder explorar cómo me siento hoy y entender por qué hoy estoy de una manera (nervioso, excitado, preocupado) y mañana puedo estar de otra (alegre, positivo, enérgico). Finalmente, en el plano mental, el niño aprenderá técnicas para poder identificar si su mente está centrada o no y de qué manera puede él con estas herramientas volver a calmar su mente y sus pensamientos. Principalmente, a través del trabajo de la respiración consciente y profunda, enseñaremos a los niños a sentirse más relajados y más “en el ahora”.
  • Trabaja la empatía. La empatía es la capacidad que tenemos los seres humanos de percibir lo que otros puedan sentir. En el caso de los niños, la empatía la tienen extremadamente desarrollada, a veces nos sorprendemos de qué manera los niños pueden conectar con el sentir de los demás, tanto personas como animales y plantas. A través del yoga trabajamos la empatía desde el autoconocimiento. ¿Cómo me siento yo?, ¿cómo se puede sentir el otro si yo hago/digo…? A través de visualizaciones guiadas, donde presentamos a los niños escenarios donde se convierten en animales, plantas, les mostramos situaciones donde ellos pueden sentir de primera mano cómo siente un ave, un árbol y demás seres vivos.

Las posturas (asanas) que se realizan con el niño las solemos dividir en:

  • Posturas donde el padre o madre mantienen toda la fuerza, la sujeción y la base; por lo que refuerza la seguridad, el apego y apoyo que el padre o madre proporciona al niño.
  • Postura donde el niño ayuda a la madre o padre a realizar la postura; por lo que refuerza el papel del niño en la familia, la autoestima y generosidad.
  • En otras ocasiones la postura es de equilibrio de ambos donde tienen que tener en cuenta al otro; trabajando la confianza.

Yoga en familia

La expresión oral es tan importante como la corporal, por lo que llegamos a la conclusión de que, en muchas ocasiones, cuando el diálogo no es posible debemos acudir al contacto, a un abrazo, caricia… Practicar yoga en familia servirá para tener herramientas de relajación y concentración que luego podremos practicar con los pequeños.

Aspectos importantes a tener en cuenta antes de empezar con el Yoga:

  • Si estás embarazada, recomendamos la práctica del yoga a partir del segundo trimestre de embarazo (a partir del tercer mes).
  • Si acabas de dar a luz, recomendamos la práctica de yoga a partir del segundo mes (semana 8 en adelante), para asegurar una correcta recuperación física después del parto (especialmente si ha habido cesárea o episiotomía)
  • Asimismo, la práctica de yoga es recomendable realizarla con el estómago vacío o, al menos, con un plazo de 2 horas desde la última comida. En determinadas asanas depurativas, se trabaja a través de torsiones, posturas invertidas; sentiremos mucho más el beneficio de ellas si nuestro estómago no está trabajando tras una comida.
  • Se recomienda beber agua antes del inicio de la sesión y al finalizar la misma. Aunque si notamos sed intensa, debemos hacer caso a las señales de nuestro cuerpo e hidratarnos; especialmente si estamos embarazadas o en periodo de lactancia.
  • Se recomienda el uso de ropa cómoda y fresca, preferiblemente 100% algodón; asegurando que está holgada y nos permita realizar los movimientos cómodamente, sin costuras que rocen o gomas que aprieten. Asimismo, la ropa blanca nos permitirá relajarnos con mayor facilidad, integrando la energía que generemos con la práctica. Para la práctica de la relajación, recomendamos tener cerca mantas / polares, ya que suele bajar la temperatura corporal y será muy probable que notemos frío.

Desde BaobArt Disfruta Creciendo os animamos a practicar Yoga en Familia, pasar tiempo de calidad juntos en el aquí y en el ahora.

Laura Marayo y Rocío Hernández

Profesoras de yoga en BaobArt Disfruta Creciendo

DT

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