El cambio de pañal de un bebé

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Bebé a Bordo

Maternidad, consejos y experiencias de mamás reales

Cambiar el pañal a nuestro bebé es probablemente uno de los actos que más repetimos a lo largo del día en los primeros meses de vida de nuestro pequeño. Es posible que hayamos tenido hermanos pequeños o algún sobrino o primo con el que hayamos podido “practicar” algo. Pero, en general, los padres llegamos muy novatos al hecho de cambiar un pañal y en algunos momentos puede convertirse en un momento de caos donde el bebé llora, se estira, abre los brazos y mamá y papá no encuentran el derecho y el revés del pañal o dudamos de cómo pegar el velcro de apretado.

Hemos podido presenciar este momento “intenso” en un nuestro primer programa de Bebé a Bordo cuando Sheila y Albert cambiaban el pañal a su pequeño Ares.

¿Qué ocurre?

Cuando nos disponemos a cambiar el pañal al bebé le solemos colocar sobre una superficie, le desabrochamos la ropita y le quitamos el pañal sucio ¡Ay!, casi instantáneamente el bebé estira las piernas y los brazos con las manos muy abiertas, se ha despertado el conocido “Reflejo del Moro” (1) que ocurre, entre otros momentos, cuando el bebé siente frío sin pañal. Esto sin contar con que el frío puede despertar también las ganas de hacer pipí, que si es un chico… Bueno, ya sabéis.…

Entendiendo esto, ¿qué se puede hacer?

  • En la medida de lo posible intentad que la temperatura ambiental sea cálida, especialmente en los meses de frío.
  • Tener preparado el kit completo del cambio de pañal, para evitar prisas.
  • Al quitar el pañal, se pueden plegar las piernecitas hacia su cuerpito y hablar al bebé de forma suave, dulce, comprensiva. Si aún así el bebé sigue alterado se puede probar a introducir el dedo meñique en su boquita porque la succión es calmante. ¿Os acordáis? Es lo que hacía Albert en el programa 1.
  • Es importante tener en cuenta que si utilizamos toallitas húmedas, estas pueden estar frías nada más sacarlas del paquete. Ayuda  el hecho de mojarlas un poquito con agua tibia o bien frotarlas entre nuestras manos para templarlas.

Y como vamos a repetir esta acción múltiples veces durante el día podría ser bonito y muy útil crear una canción, una melodía o una poesía que comencemos a repetir a nuestro bebé en cada cambio de pañal. De esta forma el bebé irá asociando el cambio de pañal con un momento precioso de conexión con su mamá, con su papá, con sus padres.  Un momento de placer y de calma. Todos disfrutaremos y aprenderemos de la importancia de estar presentes.

Fuente:

(1)  Reflejo http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003293.htm

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