¿Cómo aprenden los bebés?

Tiempo de lectura: 3 minutos

Un niño aprende por naturaleza y nunca hay que subestimar este principio vital.

Los bebés nacen con cosas aprendidas y unas cuantas habilidades (Ver post: “Los signos del bebé”): oler, trepar, succionar… Pero a partir de aquí hay mucho más: el bebé aprende imitando a los seres que le rodean; es una oportunidad para que los padres se escuchen, cambien todas aquellas cosas que deseen y mejoren en si mismos… La llegada de un hijo es una oportunidad para progresar y ser mejor persona.

El instinto innato de un niño es crecer y aprender. Por ejemplo, un bebé no aprenderá a andar porque alguien le enseñe sujetándole las manos y manteniéndole de pie, sino porque está predispuesto para hacerlo, del mismo modo que hablará porque su cerebro está preparado para el lenguaje y todos los que le rodeamos hablamos. Todas las etapas evolutivas que hace un ser humano las hace por si mismo cuando está preparado y su sistema suficientemente maduro para el siguiente paso en el aprendizaje.

Estar cerca y observar los cambios de tu hijo es una experiencia enriquecedora y única: con pocas semanas, el bebé mueve la cabeza de lado a lado y, poco a poco, va levantando las piernas adquiriendo tono muscular. Lo hará a su ritmo.

Cuando observas a un bebé, descubres que ellos encuentran sus propias estrategias para alcanzar los siguientes movimientos o etapas. Si un adulto interviene y ayuda al bebé a cambiar de postura, no nos daríamos cuenta de los movimientos que hacen por si solos y seguramente nos perderíamos gestos sencillos pero muy importantes. Como hemos dicho, cada bebé va a su ritmo y si colocamos al bebé en una postura en la que no se haya puesto él solo, seguramente tampoco sabrá deshacerla. Es más interesante ver cómo desarrolla él mismo la capacidad para girarse, sentarse o ponerse en pie porque en seguida aprenderá a salir de esa postura.

Al principio, el cuerpo del bebé es muy blandito, giran sobre si… hacen lo que coloquialmente se conoce como la “croqueta”. Al cabo del tiempo, ya con más tono muscular, empujan con los brazos y piernas el suelo, encontrando el límite en la tierra y ahí, ya ven a unos pasos de ellos el objeto a conquistar.  Esas ganas de agarrar lo que ven es lo que les impulsa a coordinar su cuerpo para avanzar. A partir de ahí siguen las ganas por descubrir el mundo y cuando están listos, prueban a ponerse en pie… ¡Cuando se sientan seguros, empezarán a dar sus primeros pasos!

Tienen curiosidad por descubrir el mundo donde acaban de aterrizar; poner a su alcance objetos de diferentes materiales y texturas, les permite desarrollar sus sentidos. Como recomendación, puedes poner sobre una manta, o en el espacio donde va a estar el niño, algún trozo de madera, algún objeto blando, utensilios de distintas texturas, telas, colores… para proporcionarle diversidad. Ojo, los niños siempre se van a poner en la boca el objeto porque prueban el mundo, así que siéntate a su lado y disfruta acompañando su creatividad y crecimiento, interviniendo lo mínimo posible.



Lactancia en tándem: mellizos, gemelos y trillizos

Tiempo de lectura: 3 minutos

Con la alegría de la llegada de dos pequeñines, en la familia también hay sentimientos contradictorios y surgen dudas sobre la organización, la alimentación, dormir juntos o no, la atención… bueno, un montón de inquietudes que poco a poco se van aclarando, bien porque vas aprendiendo o bien porque te vas informando. Sea como fuere, cada día, nos hacemos un poquito más mamás y papás. Además, si hay otros hijos muchos padres dudan de si llegarán a todo, y la respuesta es SI, al final se consigue. Todo lo que puedes pensar que necesita un bebé, en este caso se multiplica por dos o tres… más espacio, más tomas, más cambios de pañal, más ropa… ¡Pero lo positivo también se multiplica! Más sonrisas, más besos, más afecto, más vidas, más primeros pasos… cuanto más se ama más amor emerge de uno.

En cuanto a la lactancia es muy común que las mamás se pregunten si tendrán suficiente leche. Tranquila, habrá suficiente, ten en cuenta que cuanto más se vacíe más se va a llenar. Con dos o más bebés succionando, habrá más estímulo, más vaciado y por lo tanto más producción de leche. De todas formas, siempre que tengas alguna duda consúltale a tu matrona.

A veces puede pasar que uno de los dos bebés succione mejor que el otro. Esto ayudará a establecer la lactancia y garantizar el estímulo que necesita mamá. Siempre se recomienda que los bebés cambien de pecho. A cada toma un pecho diferente (siempre vaciándolo bien); si son dos, a la siguiente toma se cruzan, si son más puedes ponerles un orden e ir rotándolos.

Las mamás generalmente lo que quieren es amamantar a dos a la vez porque así se optimiza el tiempo, ya que no solo es dar el pecho, es también cambiar pañales, baños… Vamos, que si con uno en los inicios a veces crees que no tienes tiempo ni de ducharte, imagínate con dos o más. Pero con el paso del tiempo una se va organizando, no hay que tener prisa, con paciencia y confianza a medida que se establece la lactancia se van organizando las tomas, que aunque son a demanda, las mamás al final consiguen dar de mamar a dos a la vez, aunque puede que no en todas las tomas ni todos los días.

Esto hay que tenerlo en cuenta, porque cada bebé tiene su ritmo y sus necesidades y puede que no estén coordinados cada día. Si es tu caso, revisa las posturas de lactancia con bebés múltiples, quizás al principio necesites ayuda pero con la práctica te manejarás sola. Para los primeros días, te será útil anotar las tomas de cada bebé para asegurarte que no se salta ninguna. Es una ayuda que poco a poco dejarás de necesitar, no es lo mismo que con un único bebé con el que la dedicación es al 100%, que si se salta una toma seguro que te das cuenta. Con dos o más y, al principio, mientras aprendes el nuevo ritmo en el hogar, con todos los nuevos cuidados que necesitan los pequeñines, no está de más hacer una tabla de registro.

Si estás embarazada de dos o más bebés es importante informarte bien sobre la lactancia. Una vez han nacido los bebés, no tendrás tanto tiempo para leer y muchas familias tardan más días en salir de casa, así que al principio puede costar más acudir a un grupo de lactancia. Pero durante el embarazo también puedes ir a estos grupos que te serán de gran ayuda. Uno de los motivos por los que informarte bien durante el embarazo es porque los inicios de la lactancia son muy importantes, es vital el inicio inmediato después del parto, y en caso de que no pueda ser por razones médicas, por ejemplo prematuros*/** o bajo peso, es necesario saber cuáles son los pasos a seguir para mantener la lactancia.

*La OMS dice que un recién nacido es prematuro si nace antes de terminar la semana 37 de gestación.
**La leche de mamá tiene una composición especial para las necesidades de su bebé y la leche de los prematuros está adaptada a su inmadurez digestiva y del sistema inmunológico, contiene un alto contenido en defensas.