Si tuvieras el libro de tu vida, ¿leerías el final?

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Bezoya

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Tienes el libro frente a ti. El título capta de lleno tu atención porque se corresponde con tu nombre. La imagen de portada eres tú en aquella foto que tanto te gusta por lo natural que apareces luciendo tu mejor sonrisa. Es un libro mediano, ni muy gordo ni muy fino, de tapas duras, muy consistente, pero a la vez, liviano. Lo levantas con interés y casi sin pensarlo te sitúas en la primera página y allí están tus padres radiantes acompañados de una preciosa recién nacida. Justo debajo de esta bonita imagen da comienzo la historia, tu historia. Tu día y hora de nacimiento, los olores y colores de ese día, las sensaciones que acompañaron a los familiares que se acercaron a conocerte…

Manos familia
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Continúas pasando páginas y vas viendo como tu familia crece. Llegaron tus hermanos, tus primos… los mejores y peores momentos de tu infancia están reflejados en los textos y plasmados en sus imágenes.

Por fin llegas a tus últimas experiencias vitales, las más recientes, y con lágrimas en los ojos te das cuenta de que solamente has ojeado una parte del libro, ni siquiera la mitad.

Ante ti, a tu alcance, el resto de tu vida.

¿Deberías continuar, leer y conocer las alegrías y las penas que te esperan? ¿Deberías continuar para conocer de antemano e intentar enfrentarte con ventaja a los contratiempos? ¿Deberías continuar y saber qué pasará?

La tentación es fuerte, pero finalmente decides cerrar el libro.

Sonríes.

Fotografías
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Todo lo que has leído hasta ahora son los recuerdos que más han influido en tu vida. Tú has decidido cuáles son y el libro simplemente los ha recopilado. Tú y solo tú decidiste qué guardar en tu memoria y así quieres continuar haciendo. La vida no se entiende bajo un guión y esa es la parte más fabulosa, más poderosa, que tienes. Estás viva y eres libre de construir tu futuro. Libre de tomar riesgos, de cambiar de dirección, libre de ser aventurera, alocada, sosegada o apasionada, pero sobre todo, libre.

El miedo a un futuro incierto te hace dudar un instante y pensar en cambiar de idea respecto a la lectura de tu libro, pero sabes que si lees el final, acabarás para siempre con la esperanza de poder modificar lo que no querías en tu vida, lo que presentías que ese camino te estaba acercando hacia ti. Así que mantienes tu decisión y coges fuerte el libro entre tus manos mientras te acercas a la playa más cercana a tu casa. Una vez allí, lo lanzas al vacío desde una roca y ves cómo se hunde lentamente en el mar.

Chica con cámara de fotos
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Tú construirás tu futuro según tus experiencias y avanzarás día a día y con paso firme hasta el final.

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