Seamos escandalosamente felices, sin más

Tiempo de lectura: 2 minutos

“Quédate con lo bueno de la vida”, sin más, sin buscar el porqué, sin un quizás, sin un tal vez… Quédate con lo que te hace disfrutar, con lo que te saque esa pequeña sonrisa traviesa que inspira vida y aporta energía.

Eso es: SEAMOS ESCANDALOSAMENTE FELICES, sin más. ¿Para qué más?

La felicidad se basa en eso y nuestra meta siempre es encontrarla, pero nos empecinamos en buscarla en los recovecos más insólitos, sin darnos cuenta que la vida pasa rápidamente y, a lo mejor, “ser feliz» no es lo que nosotros pensamos que es, sino vivir: vivir nuestra vida, exprimirla al máximo y sin preocupaciones, buscando, fundamentalmente, la felicidad en eso.

Chica y pájaros
Fuente de la imagen

A veces los problemas del día a día nos superan y hacen que se nos olviden las cosas realmente importantes. Es, en esos momentos, cuando debemos darnos cuenta de que lo que, de verdad, cuenta es disfrutar de las cosas que nos hacen sentir bien y ser felices.

Alguien dijo alguna vez aquello de “seamos felices, total, locos ya estamos” y no hay verdad más cierta que esa. Desechemos todo aquello que nos intoxica con malas vibraciones, acerquémonos más a las personas locas, pero de corazones inmensos, como los océanos. Las personas que no dudan en lanzarse al vacío de lo imposible y luego lo logran, que no viven con miedo al día a día, sino que lo homenajean e intentan vivir cada momento como único e irrepetible.

Chica con perro
Fuente de la imagen

Olvidémonos por un día de vivir conectados vía Internet con las personas y hablemos. Que el carpe diem nos pille bailando, cantando o saltando, pero felices. Emocionarnos con cualquier acción espontanea, la chispa de la improvisación, ser naturales, sin aditivos, ver magia en cada imperfección y amarla. Desquitarnos de una vida pegada a una pantalla para pegarnos a las personas, los instantes y los momentos de pura energía, que dan vida y nos llenan de esa felicidad tan deseada.

Nos pasamos todo el día decidiendo: ¿qué ropa debo ponerme? ¿Qué libro debo leer? ¿Será esa universidad mejor que la otra? ¿Y qué tal esa carrera? Pero siempre se ha dicho que los mejores recuerdos que tenemos en nuestra vida son de las improvisaciones, un viaje de última hora, una idea brillante salida de la nada, un “sí quiero” justo antes de ver partir un tren o decidir hablar con alguien que nunca te hubiese llamado la atención.

Grupo de niños sonriendo
Fuente de la imagen

Sabemos que puede salir bien o mal, nos podemos equivocar en todo lo que hagamos en esta vida, pero… ¿y si sale bien?

«Me gusta la gente que vibra, a la que no hay que empujar ni decir que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace”. M. Benedetti

DT

Igual te interesa seguir un rato

“Quédate con lo bueno de la vida”, sin más, sin buscar el porqué, sin un quizás, sin un tal vez… Quédate con lo que te...
Leer más
“Quédate con lo bueno de la vida”, sin más, sin buscar el porqué, sin un quizás, sin un tal vez… Quédate con lo que te...
Leer más
“Quédate con lo bueno de la vida”, sin más, sin buscar el porqué, sin un quizás, sin un tal vez… Quédate con lo que te...
Leer más
“Quédate con lo bueno de la vida”, sin más, sin buscar el porqué, sin un quizás, sin un tal vez… Quédate con lo que te...
Leer más