Porque este año sea el año internacional de la gente maja como tú

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¡Pero que chica más maja! Esta expresión tan común cuando conocemos a alguien que nos genera simpatía no es desgraciadamente tan usual para todas las personas. Y para demostrarlo es tan fácil como preguntarnos cuántas veces a la semana, al mes, incluso al año, salimos de casa con una sonrisa para disfrutar del día, la compartimos con gente al cruzarnos en el ascensor, la calle o el autobús y la trasladamos para tener una cordial comunicación con las personas con las que tenemos relación durante el día: familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc.

Si la respuesta es ‘siempre’, siéntete afortunada pues perteneces a ese grupo reducido de personas que siempre, cualquiera que sea la situación, están permanentemente felices y con una actitud positiva. Sin embargo, la psicología describe a la simpatía como un mecanismo de influencia que funciona por medio de la actitud y que se genera, por lo tanto, cuando vivimos una situación agradable. Por ello, las personas tendemos a sonreír y a estar más felices cuando experimentamos una sensación de bienestar que nos produce felicidad.

Tener una buena actitud y ser agradable, no solo nos genera unas ventajas a nosotros mismos sino que, también, repercute en el estado de ánimo de los demás, enriqueciendo las relaciones sociales y creando una mejor comunicación entre las personas. A continuación te damos unas claves que te ayudarán a mantener una actitud positiva:

Naturalidad: Ser natural es la primera premisa que debe tenerse en cuenta para causar una buena impresión a los demás, siempre que se haga con un tono de voz suave y de forma respetuosa.

Niño divirtiéndose
Fuente de la imagen: https://es.pinterest.com/pin/398427898264395817/

Saber escuchar: Prestar atención a las personas es, sin duda, una de las cualidades de las personas agradables, respetando siempre el turno de palabra y sin monopolizar la conversación.

Elogiar: Si pensamos de manera positiva sobre la otra persona, siempre encontraremos algo bueno que decir al respecto y generará, además, un plus de ánimo en la otra persona. Pero siempre desde el respeto, debemos mantener la distancia para no invadir la privacidad.

Agradecer: A todas nos gusta que tengan atenciones con nosotras, por eso lo conveniente es agradecerlas y devolverlas cuando se tenga la oportunidad.

Tener una comunicación constructiva: Una buena comunicación se establece sin necesidad de criticar ni aprovechar las conversaciones para hacerse eco de lo que hablen otras personas, ni hablando de manera obscena. Eso solo llevará a emociones negativas.

Buen aspecto físico: Tener una buena presencia, vistiendo de manera impecable y de acuerdo con la ocasión, hará que tengamos más seguridad en nosotras mismas y mayor determinación.

Sin duda, nos generará más confianza una persona con una actitud positiva y que luzca sonriente que otra que siempre vea el lado negativo de las cosas, tenga malas formas al hablar o se comporte incluso de manera insociable. Por ello, ríe, sonríele a la vida, pues siempre existe algo bueno en las cosas que nos suceden en el día a día. Además, nunca sabemos a qué persona podemos alegrarle el día con gestos tan simples como una sonrisa, cederle el asiento a otra en el transporte público o saludar para dar los ‘buenos días’ en el ascensor. ¿Te animas?

DT

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