Lo bonito no son los ojos, sino las miradas

Tiempo de lectura: 2 minutos
Bezoya

Agua Mineral Natural

Se dice que los ojos son el espejo del alma y eso es así debido a que, en una mirada, se perciben el estado y la grandeza de espíritu. Poco importa si el color de los ojos es azul, verde, marrón o negro, pues los ojos sirven para conectar con el alma de cada uno. A través de una mirada, podemos conocer todo lo que pasa en el interior de una persona. Una mirada conecta con lo más interno de cada uno y es visceral. Por tanto, es algo incontrolable y totalmente sincero.

Las emociones son contagiosas, al mirar a alguien a los ojos, sin necesidad de decir una palabra, le estamos contando cómo nos sentimos. Si estos sentimientos son positivos, como la mirada es el mejor vehículo para las emociones, al percibir una mirada tranquila y cariñosa, la otra persona también se sentirá así y seguirá comunicando positividad.

Es alucinante la complicidad que se puede sentir con una mirada. Son numerosas las veces en las que, al mirar a los ojos a una persona cercana, podemos saber al instante lo que piensa o desea, ya que hay miradas que lo dicen todo. También, en un cruce de miradas casual con alguien desconocido, puedes sentir una sacudida interior debida a la gran conexión. Durante el flirteo, se juega mucho con la mirada. Es común mirar a alguien fijamente a los ojos y, si la atracción coincide, la mirada se aparta en un acto reflejo, debido al rubor que se siente. Si la atracción no coincide, la situación es incómoda, al sentir que alguien desconocido está entrando en nuestras emociones.

Hay tantos tipos de miradas como clases de personas. Existen miradas soñadoras, inquisidoras, frías, soberbias, coquetas…

En algunas ocasiones, no miramos a los demás a los ojos, ya que no queremos que descubran algo que sucede en nuestro interior. Bajamos la mirada abrumados o avergonzados y, sin embargo, otras veces, miramos fijamente seguros y confiados. Todo lo que recibimos a través de la mirada nos influye: un plato bien presentado nos sabrá más delicioso y un lugar bien ordenado nos parecerá más acogedor.

Amigas riéndose
Fuente de la imagen

Ninguna mentira se cuenta mirando a los ojos. Es por eso por lo que a los niños se les pide que miren a los ojos, para descubrir si dicen la verdad o no.

Hay que mirar a la vida de frente, disfrutar el momento y acompañar nuestras miradas más sinceras con una sonrisa o un gesto agradable. Mejora el mundo transmitiendo felicidad, que es contagiosa. Mira a los ojos y sonríe, pues harás felices a quienes se crucen en tu camino.

Igual te interesa seguir un rato

“Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo”. Este proverbio chino resume cómo la relación entre hermanos va mucho...
Leer más
¿Quién no ha deseado alguna vez poder detener el tiempo? Seguro que todos nosotros lo hemos querido hacer en algún momento especial de nuestras...
Leer más
Tienes el libro frente a ti. El título capta de lleno tu atención porque se corresponde con tu nombre. La imagen de portada eres...
Leer más
Desde siempre, el agua ha sido una fuente inagotable de vida. Ha bañado nuestras tierras, ha limpiado nuestras ciudades y ha sido el alimento de...
Leer más