La Música y el Movimiento

Tiempo de lectura: 2 minutos

Hacia el ecuador del embarazo, el niño comienza a percibir los primeros sonidos, la voz de la madre se convierte en la primera sintonía de vida. “La música es amor buscando palabras”, Lawrence Durrell.

Existen numerosos estudios que confirman que exponer al bebé a música durante el embarazo potencia el desarrollo psicomotriz. Incluso a nivel concepción, se realizó una investigación que sacó los siguientes resultados: Los embriones expuestos a cualquier tipo de música, prosperaban mejor que aquellos que no tenían ese estímulo sonoro. ¿No es increíble?

De los 0 a los 6 años es cuando el niño produce el mayor número de conexiones neuronales de toda su vida. Y la música puede ser un gran acompañante.

La música es un gran recurso. En el caso de los niños, debido a su alta sensibilidad, tienden a calmarse cuando escuchan a alguien cantar.Las nanas son un recurso de toda la vida para relajar a los más pequeños. La música se integra con fuerza en los proyectos educativos por su gran potencial: fomenta el desarrollo cognitivo, psicológico y creativo. Los efectos de la música van mucho más allá de favorecer el movimiento físico.

Por ejemplo, el sonido rítmico es un gran recurso para adquirir una buena base matemática. Las melodías con letra favorecen la memorización, la comprensión de textos e incluso de idiomas.

La música es una gran herramienta didáctica, accesible para todas las familias y que puede regalar grandes aprendizajes a los niños. Es tan eficaz que tiene aplicaciones terapéuticas para diferentes trastornos. Si tenemos presente que los niños en la etapa infantil, que comprende a nivel educativo hasta los 6 años, están en la etapa más sensible, con todos sus sentidos en su máximo apogeo y abiertos a percibir todo estímulo de su entorno, debemos aprovechar este momento para potenciar su desarrollo a todos los niveles.

La música es una gran aliada para acompañar a los niños en sus procesos de adquisiciones y aprendizajes. Para interiorizar las partes del cuerpo a través del movimiento, para profundizar en sus sensaciones, experiencias y emociones… Si en la edad adulta, la música es capaz de emocionarnos, relajarnos, trasladarnos o evocarnos, imaginad cómo puede convertirse en un recurso para los niños, por la magia que desprende.

Os propongo, a continuación, algunas actividades relacionadas con la estimulación musical y el movimiento para aprovechar todos los beneficios que les brinda y que se sientan bien orgullosos de haber creado, por sí mismos, instrumentos o disfrutado de experiencias sensibles al escuchar canciones. Los padres también se pueden animar 😉

 

Ana Villaseca



Caricias al son de la música

Tiempo de lectura: 2 minutos

La sensibilidad está en la piel. Los niños en la etapa de infantil son altamente sensibles a cualquier estímulo que perciben del exterior. Cada detalle les llama la atención, y sienten y perciben de una manera muy especial todo lo que les regala el entorno. Es precioso observar a los niños cuando se concentran en alguna actividad. 

El juego que propongo a continuación es una simpleza, pero es muy agradable y les ayuda a integrar el sentido del ritmo y éste, a su vez, a la comprensión matemática. Para los niños en sus últimos años de infantil puede, incluso, trabajar la lectoescritura.

¿Verdad que nunca pensasteis que acariciar al ritmo de la música podía trabajar esas áreas? Pues así es y muchas más.

caricias niños

¿Qué necesitas?

  • Al menos dos jugadores 😉
  • Acceso a un dispositivo que emita música (móvil, pc, tablet, mini cadena…) 
  • Varios materiales con texturas dispares. Sirvan como ejemplo:
    • Una pluma
    • Una tapa de botella
    • Un hielo
    • Un lápiz

Antes de manipular los objetos nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

¿Cómo se juega?

  1. Los niños deben guardar en una cajita secreta o bolsa los materiales seleccionados.
  2. Al son de la música deben acariciar la espalda de su compañero de juego.
  3. Éste debe adivinar qué material está utilizando para acariciarle.

Este juego para niños de 4-5 años se puede adaptar para trabajar la lectoescritura, simulando letras o palabras.

Con esta actividad se trabaja el ritmo, se estimulan los sentidos, la motricidad fina y es tremendamente agradable para niños y no tan niños 😉



¿Cómo construir unas maracas Bezoya?

Tiempo de lectura: < 1

Pocas cosas hacen sentir tan bien a un niño como sentirse capaz de hacer algo. Crear con sus propias manos les fomenta la autonomía y la seguridad en sí mismos.

En el área de lo musical no podía faltar la creación de instrumentos. Con botellas de agua es muy sencillo fabricar: ¡Unas maracas!

Además, mientras realizáis esta sencilla actividad, puedes aprovechar para inculcar a los más peques los valores del reciclaje y la sostenibilidad, reutilizando elementos para mejorar el medio ambiente. 

maracas bezoya

¿Qué necesitas?

  • 10 tapones de botellas Bezoya, o en su defecto, unos garbanzos, arroz…
  • Dos botellas pequeñas Bezoya
  • Cinta aislante
  • Lazo

¡En marcha!

Antes de manipular los objetos nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

Cortamos las botellas de plástico por la mitad y quitamos parte de la zona central. Nosotros hemos cortado las botellas para hacer unas maracas más pequeñitas y poderlas rellenar mejor pero, si lo prefieres, puedes hacer este mismo instrumento sin necesidad de cortarlas.  

Introducimos los tapones, el arroz o los elementos que quieras incluir y pegamos los extremos. Se puede rodear una cinta por la zona de agarre para que quede más mono 😉

maracas bezoya



Dados de la música y la expresión

Tiempo de lectura: < 1

Las actividades de dados tienen ese factor sorpresa que tanto les gusta a los niños. Este juego trabaja dos áreas, por un lado, la escucha, la asociación por estilos sencillos y, por otro, la interpretación de emociones.

La música vinculada al movimiento y a la creatividad, puede hacernos pasar ratos muy divertidos 😉

¿Qué necesitas?

  • Dos cajas cuadradas de cartón
  • Folios
  • Pinturas
  • Pegamento y tijeras

¡En marcha!

Antes de manipular los objetos nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

  • Dado 1- Música

En cada cara poner un estilo musical: Rock, clásica, Pop, infantil y relajante, por ejemplo.

  • Dado 2- Expresiones a interpretar

Poner en cada lado una expresión: risa, llanto, enfado, miedo y sueño, por ejemplo

dados musicales

Se tiran los dados y hay que bailar durante 20 segundos el tipo de música que haya salido acorde a la expresión.

Los niños con este tipo de actividades irán descubriendo diferentes estilos musicales y trabajarán en la interiorización de las manifestaciones de las emociones 😉 



Macetas autorregulables y la música

Tiempo de lectura: 2 minutos

La música tiene súper poderes. Existen estudios que aseguran que los sonidos y melodías tienen efectos en el crecimiento de las plantas.  Las vibraciones pueden beneficiarlo, pero no cualquier estilo, ya que tienen preferencias… La música clásica, dicen, es su favorita.

Os propongo plantar una semilla para disfrutar de este proceso de ver crecer una plantita, mejor 2. ¿Por qué no comparamos el crecimiento de una, frente a otra? Exponiendo a la primera, a música clásica 1 hora al día, frente a otra que germine y crezca en silencio ¿Podremos ver diferencias? ¡Vamos a probarlo!

plantar música¿Qué necesitas?

  • Dos botellas de agua de 1,5L de Bezoya
  • Cuerda de 15 cm
  • Agua
  • Tierra de siembra
  • Semillas de flores
  • Tijeras y punzón

¡Manos a la obra!

Antes de manipular los objetos nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

Cortamos las botellas por la mitad (podemos cubrir los bordes con cinta adhesiva), hacemos, en la mitad en la que queda el tapón, tres agujeritos para que drene el agua y en el tapón un agujero para pasar la cuerda y se rellena todo de tierra (con la semilla dentro ya) con la cuerda metida en el interior.

La otra mitad de la botella se rellena con agua al 50%. Se coloca la botella a la inversa y se deja que cuelgue el cordón para ir absorbiendo el agua que precisa el proyecto de flor.

Se repite para tener dos macetas con dos flores. A una se la pondrá música clásica, y a la otra no… ¿Qué ocurrirá? 

El contacto con la naturaleza es hacer a los niños conectar con la esencia de la vida. Observar el proceso de crecimiento de una planta, les ayuda a ser pacientes y perseverantes, a cuidar lo sencillo y lo cotidiano y una manera maravillosa de ver de cerca el milagro de la vida.

Una vez tus plantas hayan crecido y las tengas que trasplantar a una maceta más grande, recuerda reciclar el plástico utilizado tirándolo al contenedor amarillo.