Pintura natural

Tiempo de lectura: 1

La pintura siempre triunfa, es la fiesta del color. No hay niño que se resista. Nada como dejarles en un espacio seguro con pinturas y que puedan explorar, sentir y crear.

Si la pintura es natural, no habrá nada de qué preocuparse si se quedan ellos solos pintando y disfrutando de la velada. Como idea y después de explorar la mayor practicidad con pintura de dedos con mis cuatro hijos, os diré que es muy práctico dejarles pintar en la pared de la bañera. Cuando termine la actividad, quedará todo limpio a golpe de ducha, objetos, niños y espacios de una vez en pocos minutos 😉 Y como si nada hubiese sucedido.

¿Qué necesitas?

  • Botellas Bezoya.
  • Colorantes alimenticios
  • Harina
  • Agua
  • Azúcar

¿Cómo crear pintura de dedos libre de tóxicos?

Antes de manipular los objetos nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

 1. Mezclamos 4 cucharadas de azúcar, 1 taza de harina y dos de agua.

2. Calentar a medio gas y remover hasta que quede como una pasta.

3. Separamos en tantas botellas como colores queramos.

4. Añadimos una vez se enfríe unas gotas del colorante y removemos.

Y listo ,-)

Una vez termines y tires los restos de las botellas, recuerda echarlo al contenedor amarillo.

¡Tienes más actividades sobre la importancia del Tiempo Libre aquí!

 

*Esta actividad les puede mantener entretenidos un rato, dependiendo de la edad pero con la tranquilidad de saber que el material no es tóxico.



Cuencos sensoriales

Tiempo de lectura: 2 minutos

Los niños en el juego libre tienen operativos sus 5 sentidos. Absorben toda la información en todas las direcciones y, sabiendo esto, nada como proporcionarles espacios o materiales enriquecidos que puedan explorar libremente.

Hoy la actividad que os propongo está relacionada con una experiencia sensorial. Se puede realizar en pequeños espacios y expandir, si se puede, lugares más grandes, creando instalaciones para esta actividad pero, si no tienes espacio, puedes hacerlo en casa con pequeños cuencos de diferentes objetos y texturas. 

¿Qué necesitas?

  • 5 botellas Bezoya cortadas por la mitad.
  • Diferentes materiales:  hielo picado, lentejas, champú, gelatina, agua calentita, tapones, bolas de agua, macarrones, arroz…Lo que se os ocurra que sea dispar entre sí.

¡A por ello!

 Antes de manipular los objetos nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

 Esta actividad debe ser supervisada por un adulto y con la expectativa clara de que tocará barrer y pasar la bayeta después. Esta actividad propone que los niños puedan manipular los diferentes elementos que hay en cada cuenco de forma libre y enriqueciéndose de todo el valor que aportan las diferentes texturas, temperaturas, olores y sensaciones durante un rato. Es importante dejarle libertad para explorar a su ritmo para que pueda sentir y asimilar toda la información sensitiva que le llega de cada cosa sin intervención del adulto.

Los bordes de las botellas, en principio no cortan pero, si se considera, se puede pegar cinta adhesiva por los bordes.  

Esta actividad se puede extrapolar a espacios en el exterior “tipo Gymkana” pero sin marcar ritmos ni direcciones, en la que se pueden hacer espacios ricos de experiencia sensorial para los pies por ejemplo….Unas sensaciones llenas de información sensorial dignas de recordar. Incluso para los padres 😉



Twister hecho a mano

Tiempo de lectura: 2 minutos

El twister es un juego muy divertido que año tras año gana adeptos y seguidores. ¡Es un clásico!

Con esta actividad se trabaja entre otros aspectos: la motricidad gruesa, el equilibrio, la concentración, la resistencia y la coordinación. Basta con dos jugadores, pudieran ser los hermanos o con los padres. 

El twister propone una actividad de movimiento, pero a su vez de parada, autocontrol y escucha de las posibilidades y limitaciones del cuerpo en coordinación con “el otro”. Más allá de un ejercicio físico, se trabajan los límites y la orientación a la vez que se genera un ambiente lúdico y muy divertido. ¿No habéis jugado? Nunca es tarde 😉

¿Qué necesitas?

  • Una sábana blanca grande o un trozo de tela
  • Tijeras
  • Pinturas (lápices, pintura de dedos, rotus..). Lo más rápido es pintura de dedos.
  • Compás o plato redondo
  • Un cartón cuadrado de 30×30
  • Circulitos de gomaeva

¡En marcha!

Antes de manipular los materiales nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

Para la base del juego:

  • Cortamos la tela en forma cuadrada, tamaño mínimo de 1,80cm 
  • Marcamos 16 circunferencias en la sábana estirada con el compás o con la ayuda de un plato. 4 columnas en total. Cada columna vertical la pintamos de un solo color (6 círculos de: rojo, amarillo, verde y azúl). Todos equidistantes. Estos círculos los pueden trazar y colorear después los niños, tratando de no salirse de la línea. Cada niño tiene un ritmo madurativo, los niños de 3 años se saldrán un poco más pero, alrededor de los 5 años, lo tienen bastante dominado. En cualquier caso, pueden hacerlo ellos 😉
  • Dejamos secar.

Para el tablero: 

  • La función del tablero será marcar qué pié y mano deben apoyar sobre los círculos de colores. Será como si dijéramos, el dado del juego. Rojo mano, rojo pie, verde mano, verde pie, amarillo mano, amarillo pie, azul mano, azul pie.
  • Para crearlo debemos recortar un cartón de 30x30cm e incorporar círculos de gomaeva de los colores del tablero de juego. Repetir x4 y cada uno asociado a mano izquierda, pie izquierdo, mano derecha, pie derecho. Así, cuando se haga girar la flecha tocará plantar esa mano o pie a color indicado.

Las posturas que tocan pueden resultar de lo más cómicas, espero que este juego os saque risas y sonrisas porque este juego no solo es para niños, los padres se pueden animar 😉

¡Tienes más actividades sobre la importancia de la integración del movimiento como forma de aprendizaje aquí!



Cómo hacer un ábaco

Tiempo de lectura: 2 minutos

El ábaco es un recurso didáctico que se utiliza en la metodología Montessori. En esta pedagogía tienen como premisa que sin movimiento no hay aprendizaje. El ofrecer a los niños materiales que puedan manipular es darles la oportunidad de integrar aprendizajes por su acción e interacción con el objeto.

El ábaco es una herramienta para trabajar desde bien pequeños el conteo y el área lógico matemático. Aprender los números manipulando unidades es la clave.

Un ábaco es un material que se puede elaborar en casa fácilmente. Los tapones de las botellas pueden ser el material estrella y además fomentamos el reciclaje en los más pequeños. 

Permitir que los niños manipulen el ábaco les ayuda a trabajar la motricidad fina y a integrar aprendizajes sobre la complejidad numérica, conteo y operaciones básicas.

¿Qué necesitas? 

  • 50 tapones de botellas
  • Cinta adhesiva de 5 colores distintos
  • Tijeras y pegamento (pistola de silicona si puede ser)
  • Punzón
  • Cuerda
  • Caja de cartón

¡A por ello!

Antes de manipular los ingredientes nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

  1. Se forran con cinta adhesiva 10 tapones de cada color. Este paso lo pueden hacer los niños e incluso pintarlos. En total son 5 colores. Se pueden pintar también aunque se acaba quitando el color por la manipulación.
  2. Se hace un agujero en el centro de cada tapa de plástico.
  3. Se atraviesan los 10 tapones de cada color por una cuerda. Los peques pueden entretenerse un rato haciendo este “collar” de tapones 😉
  4. Se construyen dos rectángulos con las cajas en una base de cartón.
  5. Marcar con puntitos a la misma distancia las cinco verticales que corresponderán a:
    • Unidades 
    • Decenas 
    • Centenas 
    • Unidades de millar 
    • Decenas de millar.
  6. Hacer pequeños agujeros para pasar la cuerda de forma equidistante y de un lado al otro.
  7. Cerrar con buenos nudos.
  8. Para reforzar y que no se abran los agujeros se puede colocar cinta adhesiva.

Los niños en infantil dan grandes pasos en lo que a la lógica se refiere. Trabajar con objetos que permitan la agrupación, separación o comparación ayuda en la comprensión de los primeros conceptos lógico matemáticos. Así se pueden ir aproximando a sistemas de cuantificación más complejos como los números.

El ábaco es un material que se adapta al momento madurativo del niño. Hacia los 3 años, permitirles explorar los objetos y dejar que ellos, de forma intuitiva, vayan comprendiendo propiedades. Así, el ábaco puede ir ayudando en la asimilación de las unidades. A partir de los 4- 5 años comienzan a desarrollar competencias neurológicas que les permiten manejar conceptos más complejos como el conteo básico en sumas y restas. Y el ábaco es una excelente herramienta para trabajarlo. 

Y listo 😉 Ya tenéis un ábaco en casa para trabajar la motricidad fina y las matemáticas 😉

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Galletas de Ositos de Avena

Tiempo de lectura: 2 minutos

La cocina es un mundo que interesa a los niños y mucho. Pasan horas observándonos cocinar. Y ellos, dan valor a lo que nosotros damos valor.

Les fascina participar en las actividades diarias de los adultos, manipulando los cazos, las cucharas de madera… Y cuando se proponen actividades de cocina, siempre “entran al trapo”. Además de trabajar la motricidad fina, que les viene genial para el aprendizaje de la lecto- escritura, les aporta a sus 5 sentidos: gusto, oído, vista, olfato y tacto. Y lo mejor, ¡les encanta!

A partir de determinada edad y en función de la madurez, lo pueden hacer solos!

¿Qué ingredientes necesitas?

  • 175gr de harina
  • 130 gr de copos de avena
  • 125gr de mantequilla
  • 125gr de azúcar
  • 100 gr de azúcar moreno
  • 5ml de esencia de vainilla
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de canela
  • ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
  • Cacahuetes bañados en chocolate

*Los azúcares se pueden sustituir si se prefiere por otros endulzantes: sirope de ágave, de arce…

¡Manos a la masa!

Antes de manipular los ingredientes nos lavamos bien las manos y si los ingredientes vienen en caja procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

  1. Mezclamos la harina, bicarbonato y la canela.
  2. En otro recipiente mezclamos con varilla los azúcares con la mantequilla. Añadimos el huevo y la vainilla.
  3. Juntamos las dos mezclas y batimos
  4. Añadimos los copos de avena y batimos hasta conseguir una masa densa. Si se pega mucho, añadir un poco más de harina.
  5. La mezcla la dejamos en la nevera media hora.

¿Cómo hacemos las cabecitas de los osos?

¡Pues sencillo!

Vamos precalentando el horno a 190 grados. 

Sacamos la masa y ahora, tras el golpe de frío, se deja manipular mejor.

Forma de osito:

  • Con un vaso de agua marcamos el cuerpo y con un vasito más pequeño, tipo de chupito, hacemos 3 círculos más. Lo que serán la nariz y las orejillas.
  • Los pegamos y repetimos la operación hasta consumir toda la masa.
  • Se hornea a 190 grados unos 10 minutos.
  • Se saca y se ponen las bolitas de chocolate como guinda del pastel en los ojos y nariz.

Hemos aclarado la imagen para que se vea mejor. 

Quedan tan graciosos, que da hasta pena comérselos 😉 Mmmm merienda lista!

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Encesta el aro de las emociones

Tiempo de lectura: 2 minutos

Este juego es un clásico, y lo es, porque es muy entretenido y además se trabajan muchas áreas. La idea es crear el juego de encestar el aro en botellas que tienen caritas de diferentes emociones y números asignados.

Con esta actividad se trabaja la motricidad fina, la coordinación ojo-mano, la motricidad gruesa, el reconocimiento de las emociones y la orientación espacial. Además, al realizar encestes con puntos, se trabaja el conteo.

¿Qué necesitas?

  • Botellas de agua Bezoya
  • Colorante alimenticio
  • Cartulinas
  • Colores
  • Pegamento y tijeras
  • Compás
  • Platos de un solo uso de cartón
  • Cinta adhesiva

¡En marcha!

Antes de manipular los objetos nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

Para las anillas, recortamos el borde de los platos de cartón. Este paso lo pueden realizar los niños bajo supervisión, ya que potencian el desarrollo de la motricidad fina. Recordad que los niños de 3 años necesitarán más ayuda que los de 5 años.Y ellos mismos también pueden pintar y/o forrar las anillas con cinta adhesiva si se quiere que adquieran un poco de consistencia y peso. Se le pueden añadir gomets, pintura de dedos…creatividad al poder! 

Las botellas las llenas de agua y le damos el color asociado a una emoción y una puntuación (lo pueden decidir los niños).

  • Azúl-triste-1 punto
  • Rojo-nervioso-2 puntos
  • Amarillo-contento-3 puntos… 

Y pegamos unas caritas con los gestos a la botella acorde al color. Puedes aprovechar esta parte del juego para explicar a los niños la importancia de darle una segunda vida al plástico para cuidar el medio ambiente. 

Ya tenemos el juego listo. Se debe adaptar la distancia a las posibilidades del niño, así como el tipo de emociones, cuanto más pequeños, más sencillas.

Cuando encesten, además de ir sumando puntos, pueden mimetizar esa emoción para ir integrándolas 😉

Recordad cuando no se vayan a utilizar más, desechar las botellas de plástico, en el contenedor amarillo. Cuando se recicla, se le da una nueva vida a ese material y con estos pequeños gestos contribuimos al cuidado de nuestro planeta 😉

Y a disfrutar!

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Instalación de botellas de sensaciones

Tiempo de lectura: 2 minutos

Todos los objetos de la vida cotidiana atraen a los niños. Desde que son bebés, quieren las llaves, nuestros teléfonos, nuestras cazuelas…Ellos dan valor a lo que sus adultos de referencia dan valor. Así, cualquier objeto que los padres manejen en la vida diaria goza de un especial atractivo para los niños.

Los niños alucinan con el factor sorpresa y con la ruptura de esquemas. Abrir la puerta de una habitación y que los niños se encuentren con una decena de botellas sensoriales, sin más, colocadas en el suelo ¡les encantará! (Si se prefiere se pueden hacer con ellos).   

¿Qué necesitas para crear tus botellas sensoriales?

  • Botellas Bezoya 
  • Gel con purpurina
  • Arroz
  • Bolitas de papel
  • Agua con colorantes
  • Macarrones…

¿Cómo hacer las botellas sorpresa?

Antes de manipular los objetos nos lavamos bien las manos y si los materiales son nuevos procurad desinfectarlos antes de trabajar con ellos.

Deberás abrir las botellas, tantas como tengáis y queráis reciclar e introducir los distintos materiales: Gel con purpurina, arroz, bolitas de papel, agua con colorantes, macarrones…Se puede meter champú transparente con purpurina en una, canicas en otra, arroz en otra, bolitas de colores…

¡Que empiece el juego!

Sin dar ninguna instrucción, los niños se acercarán al material y comenzarán a manipularlo de forma libre. Así les brindamos la oportunidad de disfrutar, de hacer libremente lo que les apetezca con ellas. Bien cerradas ¡eso sí! y con la única norma de no abrirlas si así lo consideráis… Es importante ofrecerles un espacio libre y seguro para que vayan disfrutando de la peculiaridad de cada una de ellas.

Agrupar, tirar, separar, hacer torres… Lo bonito de observar y crear sin guía, sin manipulación, sin presión y sin indicación. Todo es válido y es precioso mirar lo que hacen sin juicio. Un aprendizaje para ellos y para nosotros 😉

¡Tienes más actividades sobre la importancia del Tiempo Libre aquí!