Programa 8 #BABnira

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Protección solar en el recién nacido

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¿Cómo debemos proteger al recién nacido frente al sol?

La piel del recién nacido es muy sensible a la exposición solar debido a una capacidad inferior para generar melanina y unas defensas escasamente desarrolladas, si las comparamos con la piel de una persona adulta.

Por ello, es recomendable evitar la exposición solar directa durante los primeros 6 meses de vida, así como evitar el empleo de cremas solares hasta la misma fecha. Como medidas de protección se recomienda el empleo de ropa adecuada (que frene la llegada de radiación ultravioleta a la piel), intentando mantener al recién nacido a la sombra siempre que sea posible. Además, debe evitarse con mayor precaución el sol de las horas centrales del día.

No debemos olvidar además que “la piel tiene memoria” y que una protección solar adecuada desde etapas tempranas tendrá un papel decisivo para evitar la aparición de diferentes tipos de tumores cutáneos.

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¿A partir de qué edad podemos emplear cremas solares?

El empleo de cremas solares no se recomienda por debajo de los 6 meses de vida y debe emplearse con precaución hasta el año de edad. Esto se debe a que la piel del recién nacido tiene una mayor capacidad de absorción de los componentes químicos presentes en algunos filtros solares, aumentando el riesgo de reacción alérgica asociada. No obstante, ante cualquier duda, consultar con tu pediatra.

 Si no exponemos al recién nacido al sol, ¿tendremos riesgo de observar un déficit de vitamina D?

Aunque la exposición solar es necesaria para la síntesis de vitamina D, esto no justifica la exposición directa al sol del recién nacido. Con varios minutos de paseo en horas en las que la exposición solar no es muy intensa, suele ser necesario para producir la vitamina D necesaria para los huesos de nuestro paciente.



Programa 7 #BABlucio

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Cuidados y problemas de los pechos

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La lactancia es una experiencia muy especial tanto para la madre como para el bebé. Sin embargo, algunas mujeres experimentan dificultades para dar el pecho. Las MATRONAS, podemos ayudarle a prevenirlas o solucionarlas.

Podemos considerar como problemas más frecuentes y sus posibles soluciones:

PEZONES SECOS

Es muy conveniente mantener la zona del pezón y la areola perfectamente hidratada y nutrida para aportar elasticidad a estos tejidos.

PEZONES DOLORIDOS O AGRIETADOS

Es aconsejable buscar ayuda para comprobar si la posición en la que mama nuestro bebé es correcta, si tiene la boca bien abierta y coge toda la areola además del pezón.

También hay que tener en cuenta que es necesario realizar un correcto DESENGANCHE. Eliminando previamente la fuerza del vacío que ejerce el bebé al succionar. Para ello introducimos nuestro dedo índice en su boquita para retirarle sin tirones ni tracciones.

Las temidas grietas hay que prevenirlas con posturas correctas y una buena técnica de desenganche. Si la grieta ya ha aparecido, para su tratamiento será útil mantenerla al aire varias veces al día. No hay que comprimirlo con discos de lactancia sino usar protectores especiales de silicona que permitan evitar en todo momento un ambiente húmedo, que en estos casos está totalmente desaconsejado. Será recomendable no aplicar cremas ni jabones y tan sólo extender un poco de leche materna tras la toma, sobre el área afectada.

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El uso de pezoneras parece aliviar de forma transitoria, pero hay que tener en cuenta que favorecen el roce y el ambiente húmedo y que el bebé extraiga menos leche, así que tendremos que usarlas con cuidado.

PEZONES PLANOS O INVERTIDOS

Esta característica de los pezones posibilita de igual forma una lactancia natural. Sabiendo que el bebé no se engancha del pezón sino de la areola, tan sólo tendremos que solicitar a la Matrona que nos explique el mecanismo de enganche en las primeras tomas y resultará fácil.

CONGESTION Y MASTITIS

La madre puede prevenir obstrucciones y mastitis procurando no comprimir el pecho con sujetadores justos, evitando discos y pezoneras de manera muy continuada, no saltándose tomas, y vaciando el pecho con sacaleches si la madre se separa del bebé por algún motivo.

Si el bebé mama en buena postura y a demanda y extrae bien la leche se previenen estos problemas.



Programa 6 #BABcarla

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Horarios en los primeros días del niño

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La vuelta a casas tras el parto con un nuevo miembro de la familia es un momento de la re organización de los horarios y las rutinas. Las familias tienen que adaptarse en cierto modo al ritmo del sueño del bebé atendiéndolo a demanda y aprovechando cada momento que el bebé lo permita para descansar.
Los primeros días, el recién nacido estará durmiendo la mayoría del tiempo. Se despierta para alimentarse cada pocas horas y después de la toma normalmente vuelve a dormirse plácidamente indistintamente de noche o de día. Con el tiempo y poco a poco, el bebé irá estableciendo su ritmo de sueño. Su aprendizaje será más fácil si se establecen unas rutinas.
Es importante, que el bebé aprenda a distinguir entre el día y la noche. Lo podemos conseguir modificando el ambiente de descanso. Tenemos que proporcionarle un ambiente tranquilo, una habitación ventilada con una temperatura constante de aprox. 20ª C y sin corrientes de aire. Durante el día dejaremos la persiana subida para que entre un poco de luz, con la puerta de la habitación abierta para que perciba la actividad y movimiento en casa. Seguiremos con nuestras actividades cotidianas, y de noche cerraremos la persiana. La casa se quedará en silencio: es un tiempo del descanso para toda la familia.

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Otra rutina que podemos establecer es el baño diario. Sabemos que no es necesario bañar a los bebés todos los días por motivos de higiene, sin embargo es muy beneficioso como rutina diaria porque permite al bebé asociar este momento con la proximidad del momento de descanso.

Siempre aconsejo a los padres que escojan para el baño un momento de tranquilidad, a última hora de la tarde, y más o menos a la misma hora. Hay que preparar todo lo necesario, adecuar la temperatura del ambiente y convertir este momento en una experiencia muy agradable para todos. El baño tiene que ser un momento relajante, podemos aprovechar para realizar un masaje, es el momento de mimos y caricias. A continuación siempre tiene que venir la última toma del día… ¡y a dormir!

Otra rutina para trabajar puede ser el paseo diario. Pasar el tiempo al aire libre, siempre y cuando las condiciones climatologías lo permitan, es muy positivo para el bebé. Dependiendo de la temperatura ambiental escogeremos ropita adecuada. La carita y las manos las protegeremos del sol con una crema solar pediátrica de pantalla total o protección muy alta, y llevaremos el carrito siempre con una sombrilla o capazo.

En mi opinión establecer unas pequeñas rutinas de la vida cotidiana son muy beneficiosas para los bebés y también para los padres. A los niños les permiten adaptarse con más facilidad a la nueva vida, y a los padres disponer de ratitos para el descanso, relax, momentos de disfrutar todos juntos y también momentos para la pareja. Todo esto permite hacer más llevaderos los primeros días de vuelta a casa, que a parte de momentos de gran emoción y felicidad para toda la familia, pueden resultar complicados hasta que nos adaptamos todas a las nuevas circunstancias.

Felicidades a los recientes papás, ¡¡¡disfrutad de estos momentos!!!



Programa 5 #BABvaleria

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