La respiración es sinónimo de vida

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Es lo primero que hacemos al nacer, pasamos de un medio acuoso, que es el líquido amniótico, a un medio aéreo.

Las respiraciones pueden ser profundas o superficiales, largas o cortas, suaves o intensas…  y tienen mucho que ver con cómo te estás sintiendo, con tu estado anímico y con lo que estás haciendo. Si estás nerviosa se aceleran, cuando duermes, la respiración se vuelve rítmica y suave, cuando haces ejercicio es mucho más rápida porque el cuerpo demanda más oxígeno… La respiración se modifica según la emoción que estés viviendo. Esto es visible cuando una persona tiene un ataque de ansiedad e hiperventila; en ese caso las respiraciones son cortas y muy rápidas, y no se exhala el mismo volumen de aire que se inhala.

Pero a veces también sucede al revés, es decir, cuando cambias el patrón o el ritmo de la respiración, puedes empezar a sentir mareo o ansiedad y cambias tu estado anímico a partir de tu respiración.

Cuando escuchas tu respiración, es importante mantenerte concentrada en tu cuerpo y poco a poco, sin prisas, la debes ir alargando. Si consigues exhalar bien todo el aire que has inhalado, tu estado emocional se estabiliza te calmas.

Así que, si la respiración influye en el estado mental, emocional, en el nivel de estrés, en el sueño… aprender a respirar de forma correcta mejora tu salud y bienestar, mejora tu concentración, te aporta serenidad, y te puede ayudar a afrontar situaciones intensas y/o estresantes. La respiración es una comunicación contigo mism@ y con la vida.

A esto, se le llama respiración consciente. Se trata de un pequeño ejercicio que te puede llevar tanto tiempo como quieras, pero te recomiendo que para empezar sean, como mínimo, 3 minutos: Inhala y exhala lento y suave por la nariz, simplemente escucha el sonido de tu respiración; aunque sea muy flojo, lo bueno es que estarás enfocando tu atención, escuchar tu propia respiración te hace ser consciente de ti y de tu cuerpo. A parte del sonido, es importante escuchar el ritmo, sin reloj en mano, no se trata de contar cuantas respiraciones hay en un minuto, sino de sentirlas. Pon también atención en el movimiento que hace tu cuerpo al respirar. Si tienes ganas de profundizar más, el yoga es una buena técnica que trabaja de base con la respiración.



¡Viajando con un bebé!

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Se acercan las vacaciones y cuando el sol comienza a darnos su calorcito, salimos más a la calle, vamos a la playa, a la montaña, al pueblo, hacemos barbacoas en casa de los amigos… En fin, que nos desplazamos más y con la llegada de un bebé a la familia, también.

¿Cual es la mejor manera?  Tren, coche, avión…

Un bebé se adapta a las opciones que deciden los padres. Siempre que sea un bebé sano y esté con mamá y papá, no hay norma ninguna en cuanto a la edad en la que puede empezar a viajar; no obstante, si tienes dudas, consulta con su pediatra. Por tu parte, podrás empezar a viajar cuando te sientas con ganas y estés recuperada del parto, previa consulta a la matrona.

Si sois amantes de los viajes no lo cambiéis, simplemente adaptarlos al momento en que estáis. Como siempre, la comunicación de la pareja para valorar las opciones es vuestra mejor guía, puesto que conocéis a vuestro bebé más que nadie y sabéis si:

  • Se duerme siempre que viaja

Te da pistas de que puedes viajar en el transporte que más te convenga y, teniendo en cuenta que es un/a “dormilón/a”, también puedes escoger el horario.

  • Se inquieta y llora mucho

Si está en esta etapa, la opción del coche hay que pensarla muy bien, porque si ocupas el asiento del copiloto, mientras el coche esté en marcha, no podrás dar de mamar ni coger al bebé; por tanto, podrías no disfrutar del viaje y tener distracciones que no convienen. A veces, basta con viajar a horas en las que va a dormir el bebé para que viaje más a gusto.

  • Si el bebé está en una etapa de muchos bracitos o tomas muy seguidas.

Escoged un transporte donde podáis encontrar el equilibrio entre sus necesidades y las vuestras, como por ejemplo el tren, porque al fin y al cabo, estamos hablando de un viaje de placer para disfrutar en familia.

Ventajas e inconvenientes de los medios de transporte

Si vas a viajar en coche, lo esencial es disponer de una silla segura para la edad de tu bebé. Además, es importante que pares cada 1:30h a estirar las piernas, sacar al bebé de la silla para que tome aire y cambie de posición. Estas pequeñas pausas ayudarán a distraer al bebé y también será bueno para su cuerpo y postura. Aprovecha para beber agua y darle la toma “aunque no le toque”, ¡Es necesario estar bien hidratados! Otra recomendación es mantener una buena ventilación, bajar las ventanillas de vez en cuando para cambiar el aire de dentro del coche es una opción adecuada.

Viajando así, puedes llevar juguetes, bebidas a mano, ir y parar donde quieras y llevar el equipaje que tú decidas o, ¡el que te quepa! Porque con un bebé a bordo llevarás muchas cosas.

El tren es una buena opción porque estaréis más libres, podréis pasear para estirar las piernas y tener más contacto con el bebé, abrazarlo y darle el pecho cuando lo necesite. ¿El problema? Las limitaciones con el equipaje, cómo cargarlo y bajarlo del tren a la vez que transportas al bebé y el espacio reducido de almacenaje que hace que tengas que escoger muy bien lo que llevas contigo. Si usas carrito tienes que saber que en algunos trenes de largo recorrido hay espacio para acoplar el cochecito, pero no siempre se goza de esa opción, con lo que será un objeto más a transportar y plegar.

El avión te permite llegar rápido a un lugar lejano y a veces es importante. En esta opción el equipaje vuelve a ser limitado y el bebé estará sentado con el adulto en el mismo asiento, lo que es una ventaja para dar de mamar y mimar cuando lo necesite, pero viajaréis en un espacio reducido. Es importante programarlo con antelación, no olvidéis que esta opción requiere de documentación también para el bebé.

Ingredientes para la receta de un buen viaje

Ten en cuenta la distancia, vuestras preferencias y necesidades, el equipaje, el espacio disponible, la seguridad… Añade una pizquita de lo que quieras y combínalo con buena intención para pasarlo bien y disfrutar juntos de la experiencia.



Pies descalzos

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Los bebés no necesitan zapatos, la única función que tienen en los lactantes que no andan es estética, aunque pueden servir para protegerles del frío.

El zapato es una prenda de vestir, con una larga historia. Sus principales  funciones son proteger los pies del frío y de los golpes al andar.

La estética también es importante en nuestra vida nos gusta llevar a nuestros hijos bien guapos, pero si le vas a poner calzado a tu bebé que no anda, debes tener en cuenta que sea de un material natural, flexible y que el pie quede holgado. El calzado debe adecuarse a la estación del año, si es verano mejor el pie desnudo o usar un material muy fino y aireado. Si es invierno puede ser un patuco de lana: aprovecha para tejerlo tú misma o usar los que hace la abuela 😉

Actualmente vuelve a estar de moda la ropa de bebé artesanal. Por ejemplo, en mi caso que estoy enamorada de los pies de mis hijos, ¡los patucos se han convertido en otra de mis pasiones! Me encantan los piececitos de los bebés, me parecen una de las cosas más hermosas que nos regala la vida, y en mi tiempo libre, tejo patucos.

Para mí es igual de importante tanto escuchar como cuidar mi cuerpo, por eso no me olvido de incluir mucho color en mi alimentación, una botella en el bolso para mantenerme hidratada y siempre que puedo intento disfrutar de un rato al día sin zapatos, estando descalza.

En las clases de yoga se recomienda tener los pies libres y descalzos porque son una zona del cuerpo muy importante y sensible, son la raíz del cuerpo y nuestro apoyo al andar, son parte de nuestro equilibrio, y no hay que olvidar que los dedos tienen movilidad. La planta de los pies está llena de puntos de reflexología (1). A mí me gusta recordar que los pies son la parte del cuerpo más alejada de la cabeza ya que es en ella donde se acumulan las preocupaciones, donde habitan los pensamientos, que son muy importantes en la vida, pero a veces pasamos demasiado tiempo centrados en ellos. Por tanto para conseguir evadirnos y dirigir la atención a lo instintivo, y al sentir, me gusta el concepto de centrar la atención en la parte del cuerpo que más lejos está del cerebro, los pies.

Los niños están en pleno desarrollo, el cerebro del bebé es mucho más emocional que racional y se centra más en el cuerpo que en la mente, con lo que es muy importante que puedan experimentar suelos naturales como arena de la playa, piedras de la montaña, hierba de los prados, para sentir, nutrir y aprovecharse de los grandes beneficios que esto aporta a sus vidas. Los bebés necesitan descubrir y explorar su cuerpo, ¡se llevan la mano a la boca pero también los pies!.

Fuentes:

  • Asociación Española de Pediatría Atención Primaría
  • http://www.familiaysalud.es/vivimos-sanos/higiene-y-sueno/el-calzado-infantil
  • (1)  Reflexología. (Del fr. réflexologie, de réflexe, reflejo, y -logie, -logía).
  • 1. f. Estudio de la técnica de los masajes aplicados en determinados puntos de los pies o de las manos con el fin de estimular las capacidades curativas del organismo. Real Academia Española © Todos los derechos reservados


Acompañamiento del papá durante el embarazo y el parto

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Todo empieza con la decisión de tener un hijo y cuando se confirma la buena nueva de que vais a ser padres.

Durante el embarazo se producen muchos cambios: la mujer está mucho más sensible, desde los olores a las emociones, el físico se modifica, comienza a plantearse la crianza…  En general, surgen dudas y hay muchas decisiones nuevas que tomar, por lo que tener una buena comunicación con tu pareja es esencial: hablar, compartir dudas, miedos, alegrías…

Hoy en día, muchas mujeres buscan actividades para gestionar estas emociones: hacen yoga, natación, pasean… Compartir alguna actividad puede ser enriquecedor y un buen acompañamiento para la futura mamá. Por ejemplo, practicar juntos los ejercicios de respiración que enseñan en las clases de yoga, salir a pasear sin prisas sintiendo así la presencia del bebé y disfrutando de la nueva familia que estáis formando, etc., son algunos ejemplos que os pueden servir de guía.

Los cambios físicos y emocionales en la mujer durante la gestación son evidentes, pero el papá también vive cambios y hay que darles la importancia que merecen: pasa de ser hombre, hijo, amigo, marido… a una nueva etapa muy importante: ser papá, con nuevas responsabilidades, retos y con un nuevo orden de prioridades vitales.

El escuchar el embarazo y sentir que el bebé ya está entre vosotros, os facilitará su integración en vuestra nueva vida ayudándoos a comprender mejor esta nueva etapa.

Como ya sabes, el bebé escucha desde el vientre materno por eso hablarle es importante. Además, la voz de papá es más grave, puede llegar al bebé con mayor facilidad. Esto se hace visible cuando nace, porque los bebés escuchan y reconocen la voz de papá, que les calma y les da seguridad.

El parto es un momento inolvidable. ¡Es cuando nace vuestro hijo! Informaos juntos, acudid a los cursos prenatales que ofrece vuestra matrona y aprovechad para andar juntos el camino de la crianza que empieza en el vientre materno.

El día del parto, la mamá te necesita; cada mujer, a su manera, pero es importante que ese día tú también te cuides, papá. Tienes que mantenerte bien hidratado, recordar comer cada dos o tres horas y es mejor que lleves ropa cómoda. Intenta estar relajado y tranquilo, confiando en tu mujer y en el proceso que está viviendo.

En el posparto sigue siendo muy necesario tu apoyo. Tener información básica sobre la lactancia materna te ayudará a comprender a tu mujer y a darle ánimos y, si es necesario porque surge algún problema, acudir a un experto para buscar juntos la solución. La lactancia es instintiva pero también es una técnica que hay que aprender, si comprendes esto será más fácil que no tires la toalla y encontréis juntos las soluciones.

Acompañar es escuchar al otro, respetar sus decisiones y para que eso suceda, también tienes que escucharte a ti mismo y respetarte. Compartir con tu pareja dudas y alegrías puede ser una buena forma.