Las uñitas del bebé ¿cómo y cuándo las corto?

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Nuestro bebé ya está con nosotros después de una larga espera. Su cuerpo es tierno, su piel suave y tersa. Es sedante mirarle mientras duerme, se entra en un estado de trance indescriptible… Y empieza a moverse, a llevar sus manitas a la cara y… ¡Ay! Vemos que se ha arañado la carita con sus diminutas uñas.

Cuando miramos las manos de un recién nacido, nos suele sorprender la longitud de sus uñas. Las uñitas de los bebés, al nacer, son muy delgadas y transparentes y tienden a curvarse en el extremo, de forma que se pegan ligeramente a la piel de su dedito.

¿Cómo hacerlo si decido cortar las uñas?

Si se toma la decisión de cortar las uñas al bebé, sería conveniente tomar una serie de precauciones debido a la fragilidad de las mismas:

  • Realízalo en un ambiente en el que tengas suficiente luz y puedas ver con facilidad sus delicados dedos.
  • Te resultará más sencillo hacerlo cuando el bebé esté dormidito, porque no se moverán tanto sus manitas.
  • Otra opción puede ser llevarlo a cabo tras un baño relajante. Por un lado, el bebé estará más tranquilo y, por otro, las uñitas se encontrarán más blandas.
  • Utiliza utensilios específicos para cortar uñas de recién nacidos. Se pueden utilizar unas tijeras de borde redondo o  corta uñas específicamente diseñados para este fin.

¿Puedo no cortar las uñas?

Muchos padres deciden no cortar las uñas. En realidad al ser estas uñas tan finas y transparentes, se acaban desprendiendo solitas en su extremo distal en las primeras semanas.

¿Y si le pongo guantes?

Efectivamente, los guantes evitarán que el bebé se arañe la carita. Pueden ser una buena opción mientras están dormiditos, pero a la hora de realizar su toma, sería conveniente que tuviera sus manitas libres para que puedan colocarse ellos de forma autónoma.

Es importante que cada pareja podáis elegir aquella opción que sea más afín a vosotros.

¡Ah! Los bebés están en continuo crecimiento y sus uñitas también.  Habrá mucho tiempo para practicar… ¡Haz de esta rutina un hábito agradable para tu pequeño!



¿Prepararse para el parto?

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Se va acercando el gran momento… Semana 36, semana 37… Las sensaciones corporales van cambiando. ¿Sentís mayor presión? Quizá algún dolorcillo como si nos fuera a venir la regla al final del día, la tripa se pone dura con mayor frecuencia…

En Bebé a Bordo pensamos que, aunque no hiciésemos ningún tipo de preparación al parto, los bebes nacerían igualmente. ¡No conocemos a ninguna mujer a la que se le haya quedado el bebé dentro!

Entonces, ¿nos tenemos que preparar para el parto?

La realidad es que cuando hablamos de parto nos suele venir a la mente una palabra muy grande: DOLOR. Y no es nada sorprendente, porque en la cultura en la que vivimos, tenemos asociada la palabra dolor a algo que no va bien, a algo a lo que tengo que poner remedio.

La diferencia más grande a la hora de pensar en el parto, es que el dolor del parto es un dolor fisiológico y entendiendo dónde duele y por qué duele, es posible que nuestra actitud cambie, independientemente si nos ponemos o no la epidural. Este no es el asunto principal.

Desde este punto de vista y a nuestro parecer, tendríamos que cambiar las palabras que utilizamos y afrontarlo como “Información al Nacimiento” o “Educación Maternal”, como ya se está haciendo en algunos lugares.

Nuestra sugerencia es que, a la hora de elegir el lugar dónde vas hacer estos cursos, observes si al salir de las sesiones, te sientes con fuerza y realizada como mujer, recibiendo esa información como constructiva y asimilándola en tu interior. Estas sesiones deben ser un lugar donde puedas formular tus preguntas en un ambiente relajado sin sentirte juzgada y donde sientas el acompañamiento y la sensibilidad de las personas que lo imparten. Hay profesionales excelentes, muy comprometidos y con unos conocimientos muy completos.

Más que preparación al parto, las mujeres necesitamos información al parto.

El parto es bello, bellísimo. Nadie puede enseñar a un bebé a nacer. Ocurre de forma espontánea. Presenciar un parto de una mujer y un nacimiento de un bebé es todo un honor. Si podemos acompañar el proceso, hagámoslo con respeto, silencio e intimidad.



De dos a tres: Reestructuración familiar

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Cuando vivimos en pareja, somos dos obviamente. Pero, quizá tenemos que pararnos a reflexionar qué significa realmente esta afirmación. Somos dos seres adultos, con afinidades, que hemos decidido vivir juntos. En principio, cada uno tiene sus propias inquietudes y, si todo va bien, cada uno tiene su propio trabajo.

En toda relación de pareja, hay momentos que decidimos, necesitamos o elegimos estar solos y, otros momentos, que elegimos compartirlos con nuestra pareja porque es placentero y enriquecedor. ¡Por eso estamos juntos!

Y, entonces, llega un embarazo… Ahora somos 2 más uno. Todavía no está el bebé pero ya hay otra “personita” siempre presente. Aun así, con esta situación, el hombre puede seguir teniendo y tendrá sus momentos para estar sólo o con quién desee, mientras que la mujer se encontrará gratamente acompañada durante todo el embarazo por su pequeño bebé que crecerá en el interior de su cuerpo.

Y cuando nace el bebé… ya somos tres, sin ninguna duda. Dos adultos y un bebito completamente dependiente, muy inmaduro y, por tanto, sin capacidad ni recurso para saber esperar. Necesita la presencia constante de una persona que le cuide… en principio, su mamá.

Tenemos que aprender a reestructurarnos…

Entender, como adultos que somos, que el bebé no puede esperar, pero que el bienestar del trío, va a repercutir en la tranquilidad del bebé… y de todos.

Las mujeres tenemos que reaprender el dejarnos cuidar; no que se encarguen de cuidar al bebé, sino que nos cuiden a nosotras para poder cuidar a nuestro pequeño. DESCANSO, BUENA ALIMENTACIÓN Y BUENA HIDRATACIÓN, el ABC del posparto inmediato.

Los hombres, o parejas,  tienen que encontrar su lugar, entender las prioridades de la diada mamá-bebé sin sentirse excluidos. La función del hombre, o pareja, es fundamental: Es un pilar básico

Ahora bien, ninguno tenemos que olvidar (madres, padres, abuelos, tíos…) que el bebé ha estado en el interior de su mamá durante 9 meses… Dos más uno, ¿recordáis? Y que es inevitable y sano que durante los primeros meses de vida, con quién quiera estar, sea con su mamá. Si las mujeres entendemos esto, nos resultará más fácil entender que si el bebé llora con su papá, no es que el hombre esté haciendo algo mal. Y si los padres entienden esto también, comprenderán que si el bebé llora en sus brazos, es hora de llevárselo a mamá y que no hay nada que estén haciendo mal. Ya llegará el momento. Como también llegará de nuevo, los instantes para que la pareja encuentre sus momentos de intimidad, pero no por ahora…

Nos encanta una frase que le decía una mamá a su bebé: ¡Llevas sólo 3 días aquí, pero nos conocemos desde hace 9 meses!



Pies hinchados en el embarazo. ¿Qué puedo hacer?

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Estamos en el último trimestre de embarazo, llegamos a casa por la tarde, nos quitamos a duras penas los zapatos, nos miramos nuestros pies y ¡madre mía! A veces nos cuesta reconocerlos como nuestros de los hinchados que los tenemos.

¿Por qué ocurre esto?

Durante el periodo de gestación, ocurren muchos cambios anatómicos y fisiológicos (1). En el sistema circulatorio de una mujer embarazada, también ocurren pequeñas modificaciones para que el cuerpo se pueda ir adaptando al crecimiento de una nueva vida en su interior.  Durante el embarazo los vasos sanguíneos se dilatan y el volumen sanguíneo puede llegar hasta casi… ¡¡un 50% más!!! (1) (2).

Es decir, tienes más líquidos en tu interior que si no estuvieras embarazada y claro, los pies que están en la parte más distal del cuerpo, tienden, con frecuencia, a inflamarse.

Este aumento de volumen sanguíneo comienza en el primer trimestre y parece alcanzar su pico más alto hacia las semanas 34-36 de gestación (2).

Este aumento de volumen es sano y normal.

Entonces, ¿qué puedo hacer?

  • La práctica de actividad física durante el embarazo ayudará a movilizar la sangre de tu organismo. Encuentra una actividad que te guste y disfrútala. Te sentará de maravilla.
  • Evita estar periodos prolongados de tiempo sin moverte cuando estés de pie.
  • Procura llevar un calzado cómodo y que no te comprima. Ten especial atención a los calcetines que te dejen marca porque pueden dificultar el retorno venoso.
  • Eleva las piernas y los pies, siempre que puedas. Esto es especialmente recomendable al final del día… ¡todo nuestro cuerpo está más cansado!.
  • Y, pídele a tu compañero, si es posible, que te haga un masajito en la parte inferior de la piernas y los pies… Uhmmm… ¡Qué rico! Tus pies te lo agradecerán.

Fuentes:

(1)   http://www.healthline.com/health/pregnancy/body-changes-infographic

(2)   http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/4075604



¿Qué deporte es el más recomendado durante el embarazo?

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El embarazo es un momento muy especial en la vida de una mujer. Es un proceso hermoso que se encuentra dentro del ámbito de la salud. Una mujer embarazada, en principio, es una mujer sana. A menos que tu profesional te indique lo contrario, el hecho de practicar deporte de forma moderada durante el embarazo, es muy beneficioso para ti.Si practicabas algún deporte, consulta con tu médico o matrona para saber si puedes seguir realizándolo.

¿Qué actividad practicar?

Caminar: Realizar paseos a un ritmo moderado es muy beneficioso. Es una muy buena opción para practicar si no solías realizar ninguna actividad antes del embarazo. Poco a poco, podrás ir alargando las distancias a recorrer con un ritmo suave. Prueba a pasear en la naturaleza… es un alimento para los sentidos.

Natación: Es una actividad muy beneficiosa para el sistema circulatorio. No importa si eres buena nadadora o no… ¡Experiméntalo! Además, el hecho de estar en el agua puede aliviar la sensación de pesadez característica del último trimestre. La matronatación es una actividad especialmente diseñada para las mujeres embarazadas

Pilates: Las clases de Pilates específicamente dirigidas a mujeres durante el embarazo, ponen especial énfasis en la alineación corporal, acompañando al cuerpo en su transición durante la gestación.

Yoga: Es una actividad excelente para practicar durante el embarazo, en clases específicas para mujeres embarazadas. Se presta especial atención a la respiración, al movimiento y a la alineación corporal a través de la práctica de posturas (asanas).

Lo más importante, es elegir una actividad o deporte que te guste y observar las sensaciones que recibes de tu cuerpo después de realizar la actividad  física elegida. 

¿Qué tienes que tener en cuenta?

El ritmo de la práctica tiene que ser suave y que no te sientas agotada tras realizar la activad.

Es muy importante que estés bien hidratada. Practicar deporte aumenta tus necesidades de hidratación. Llévate a pasear, o a la actividad que hayas elegido, tu botellita con agua para ir dando pequeños sorbitos.

Estás embarazada… estás sana …¡disfruta del deporte!